Impunidad y sus efectos
Miguel Otero Lathrop | Sección: Política, Sociedad
En Francia el Informe Peirefitte demostró que el aumento de la delincuencia y de su peligrosidad obedece fundamentalmente a la impunidad. Ésta se produce cuando se conoce al delincuente y éste tiene clara conciencia de que no va ser castigado.
Es lo que está ocurriendo en Chile, ¿qué atacante de Carabineros está detenido? Sólo uno, y después de la intervención de la Corte de Apelaciones de Santiago. Hay más de 400 carabineros heridos ¿y dónde están los responsables? Se asaltan comercios, se destruye la propiedad fiscal, municipal y privada ¿y quién responde? ¿cuántos culpables están siendo procesados? Se incitan y provocan paros de los empleados públicos, lo que es contrario a la ley, pero ésta no se aplica, y los culpables siguen sin sanción, lo que les permite seguir con este proceder ilegal.
Esta realidad lleva a que los delincuentes tengan la plena certeza que su actuar delictual no va ser sancionado, lo que aumenta su peligrosidad e incita a nuevos adherentes. Esto lo demuestran los últimos asaltos a supermercados y comercios privados y la ferocidad con que atacan a carabineros con bombas molotov, disparos, piedras, hondas, palos, los que hacen barricadas y destruyen los bienes destinados al uso de todos los chilenos.
El mejor ejemplo de impunidad se dio con los estudiantes que ocuparon las dependencias del Ministerio de Educación, y ocuparon, por asalto, la oficina del ministro que, por suerte para su integridad física, estaba fuera del Ministerio. ¿Se les detuvo? No, se les dejó salir impunemente por orden de autoridad superior.
La impunidad genera desconcierto público, especialmente en las fuerzas de orden y seguridad. Carabineros expone diariamente su vida e integridad física y si defiende su vida como lo haría cualquier persona, entonces se les acusa de violencia excesiva. Pero a dispararles, apedrearlos, atacarlos con bombas molotov, no se le atribuye mayor importancia. Lo hacen jóvenes idealistas.
Nadie defiende a Carabineros. Los delincuentes tienen defensoría penal gratis y Derechos Humanos. Los Carabineros no. No están expresamente tipificados los delitos de ataque a las fuerzas de orden y seguridad, como tampoco la destrucción de bienes fiscales, municipales y privados en los casos de alteración del Orden Público. Hoy son faltas o delito de daños imposibles de probar y con penalidad excesivamente baja.
Hay que tipificar estos delitos y sancionarlos con penas severas que demuestren que delinquir no sale gratis. Se puede y es lícito protestar, pero no delinquir. No son el ministro del Interior ni el alto mando de Carabineros los responsables de lo que ocurre, lo son aquellos que incitan y provocan estas situaciones y quedan impunes.
Nota: Este artículo corresponde a una carta publicada originalmente por El Mercurio de Santiago.




