Como apoderarse de toda una civilización

Luis Fernández Cuervo | Sección: Política, Sociedad

Necesita varios millones de dólares, de usted, o de sus socios en la empresa, pero no se preocupe demasiado por los gastos necesarios. Si usted sigue con inteligencia el plan descrito más abajo, pronto las ganancias superarán esos gastos.

Después estudie el perfil de los países-objeto, uno a uno. Si son países con una educación de alto nivel intelectual y moral deberá comenzar por ganar su mente antes que su voluntad. Si por el contrario son países con un nivel intelectual débil y una sensualidad fuerte, entonces déjese de filosofías y vaya directamente a conseguir el mayor relajo sexual posible y habrá ganado su voluntad.

El éxito del plan depende de: un buen tanque de pensamiento, un excelente equipo de publicidad, medios de información adictos y un poder político lo más fuerte posible, especialmente en la ONU.

Aquí están las metas que usted debe ir ganando. El orden de ellas será según convenga a las resistencias que se presenten.

  1. Consiga convencer a la mayoría de esos países de que no es claro que exista Dios y que además no se le necesita para instaurar un creciente progreso en felicidad humana. Esta meta es la más importante de todas.
  2. Desprestigie a las religiones imperantes, magnificando los pecados de sus miembros y callando todas las buenas obras que hagan en santidad, educación y promoción social. Promueva grandes campañas presentando a la religión como enemiga de la libertad, de la paz y de la democracia.
  3. Consiga convencer a la mayoría de que no hay verdades con valor universal, que todo es relativo y opinable. Insista en que no existe una Ley Moral Universal ni su equivalente: el Derecho Natural. Posibles estereotipos: “No hay verdades absolutas, toda verdad es relativa.” Eso es una contradicción estúpida, pero la mayoría no se dará cuenta. También puede servir “Toda moral es una imposición religiosa o capitalista”. No se dan cuenta de que este plan lo mueven varios millonarios con ambición global.
  4. Consiga paulatinamente que desde el colegio se acostumbren a no reflexionar, a no sopesar críticamente la intoxicación mental que se les está inoculando. Todos los trabajos de clase serán colectivos e igualitarios. Individuos de mente lúcida y crítica son un peligro. “No hay enemigo pequeño”.
  5. Exalten la exigencia de derechos inexistentes y oculte lo más posible los deberes correspondientes a todo derecho verdadero.
  6. Cambie la moral de los jóvenes convenciéndoles de que tienen derecho a las relaciones sexuales, de cualquier tipo, desde la niñez o adolescencia. No les diga que si comienzan la actividad sexual a temprana edad muchos varones se quedarán chaparros y todos, aun los de mayor altura, paticortos. Llame tabú represivo a toda norma de moral sexual y preséntelo como un progreso social destrozar ese tabú.

En lo anterior es más urgente el cambio de ellas, que el de los varones. Si las mujeres entran al sexo libre, eso será lo más eficaz para destrozar los matrimonios y frenar la natalidad hogareña, ambos son enemigos capitales de este plan. Informe a las jóvenes en el uso de los distintos abortivos hormonales, siempre presentados como “anticonceptivos”. A los varones, basta con instruirles en el buen uso de los preservativos asegurándoles que con ellos eso es “sexo seguro”.

  1. Cuando esté bien extendidas las metas 5 y 6, muchas chicas quedarán embarazadas y algunos, de ellos y ellas, contraerán el Sida u otras infecciones de transmisión sexual, pero eso es asunto suyo. Si no se ha instaurado ya el derecho legal al aborto, es el momento de hacerlo y de insistir y extender todo lo anterior pero bajo el bonito nombre de “salud sexual y reproductiva”. Usted, en cambio, ya habrá tenido la astucia de invertir parte de su capital en acciones de los laboratorios que fabrican condones o los presuntos anticonceptivos, sabiendo que es el negocio que mayor factura en el mundo y que sus ganancias son multimillonarias, muy por encima de la venta de armamento bélico.
    1. Difunda la mentira de que somos demasiados en el mundo, que estamos superpoblados y que los países subdesarrollados deben frenar la natalidad si quieren progresar económicamente. Oculte el hecho de que los mejores expertos en economía, incluyendo varios premios Nóbel, dicen lo contrario.
    2. En la Roma imperial la consigna era “pan y circo. Ahora es “sexo y circo”. Dentro del circo entran todos los medios de diversión. La meta es que se hagan perezosos, masificados, manejables.

10. Añada otro circo: mantenerles aterrados con el agujero del ozono, el calentamiento global, la invasión de extraterrestres, la peste porcina o cualquier otra mentira bien trabajada por los medios de intoxicación masiva. Y convenza de que ustedes, los del “Nuevo Orden Mundial”, son sus salvadores.

Después usted y sus socios se morirán y se irán al infierno de un solo, pero no piense ahora en ello.