Crisis de estupidez total

Ettore Gotti Tedeschi | Sección: Religión, Sociedad

En una de las más brillantes y didácticas conferencias que se han pronunciado en el marco de los Congresos de Católicos y Vida Pública, el profesor Ettore Gotti Tedeschi, presidente del Instituto para las Obras de Religión del Vaticano, ha expuesto con claridad meridiana, en esta segunda jornada del Congreso, las causas morales y económicas de la crisis mundial, dentro del panel dedicado a la dimensión social de la fe.

Para el profesor Gotti Tedeschi, sin duda una de las autoridades mundiales más reconocidas por sus conocimientos, experiencia y arrojo para poner el dedo en las llagas que desangran al mundo, la crisis actual se viene fraguando desde hace más de cuarenta años, cuando la Universidad de Stanford propagó una tesis neomalthusiana, recogida más tarde por el MIT sobre la necesidad de reducir la natalidad con el erróneo propósito de incentivar el consumo de las familias y luchar contra la pobreza. El resultado de aquellas teorías, acogidas con entusiasmo por los economistas y los gobiernos de países desarrollados, ha sido justo el contrario: el consumo se ha paralizado, las familias se han empobrecido y la deuda pública y privada ha crecido en dimensiones gigantescas con las consecuencias que se conocen.

El problema que subyace en este error, aún sin corregir, es la pérdida de las creencias religiosas que ha permitido una autonomía de los instrumentos económicos por encima del hombre que los maneja. Es decir, se ha subvertido el orden lógico –y humano– basado en que el fin no justifica los medios, con lo cual se ha venido a corromper el pensamiento católico, bien experimentado a partir de la Escuela de Salamanca, con la interpretación dada a la economía por el mundo protestante. A este propósito, el profesor Gotti afirmó que la crítica al capitalismo hecha por Marx se basaba, precisamente, en esta corrupción que aleja de la mentalidad humana el principio de un Dios racional y Creador que da sentido a la vida.

En el momento en que la vida deja de tener sentido, el hombre pierde el sentido de la responsabilidad y, al mismo tiempo, la referencia a la verdad. Más aún: cambia otro principio según el cual la verdad precede a la libertad para sostener justo lo contrario, que la libertad es antes que la verdad. Bueno es recordar aquí, a este propósito, alguna de las expresiones del presidente Zapatero que retratan su desorden moral y justifican en buena medida sus iniciativas destinadas a cambiar la sociedad: que la libertad nos hace verdaderos…

Para el profesor Gotti, la crisis actual, cuyas causas y remedios se exponen con detalle en la reciente encíclica de Benedicto XVI “Caritas in Veritate”, no ha sido entendida todavía por los agentes económicos y políticos y preanunciada ya en la encíclica “Rerun Novarum” de León XII, en 1891. La crisis nace de la negación de la acción de la Providencia, de la negación de la vida humana, del descenso brutal de la natalidad, de la destrucción de la familia y, en fin, de la autonomía moral que se ha querido atribuir a los medios económicos utilizados para estimular falsamente el crecimiento. La consecuencia es que el hombre se siente “libre” de hacer cualquier cosa. En el momento que ha olvidado la verdad del hombre como criatura y con sentido.

Con ejemplos sencillos y lúcidos, el profesor Gotti expuso la evolución de la población, de la deuda, el consumo, del crecimiento del PIB y demás elementos que intervienen en la gestión económica mundial para insistir en que el descenso de la natalidad ha conducido a un crecimiento cero, en contra de las previsiones de los analistas. Hay cada vez menos jóvenes y más ancianos, más gastos sociales y más impuestos y, en consecuencia más pobreza, más deuda… Y la gran crisis estalla con el estímulo de las “subprime” y, también, con el aumento y de los gastos militares como consecuencia del terrorismo islamista.

Para invertir la situación y salir de la crisis, lo primero que deberían hacer los economistas y gobernantes es releerse y analizar a fondo la “Caritas in Veritate” donde se señalan las causas morales y las soluciones posibles. Puede que esto sea muy fácil de decir, pero lo cierto es que ya se estudia en varias universidades aunque el fondo de la cuestión sea mucho más complejo. La solución definitiva está en cambiar al hombre, cambiar la cultura impuesta por el nihilismo que ha conducido a la humanidad a no pensar, a no apoyar a la familia, a no tener más hijos, a tener miedo a la vida. Esto supone una revolución cultural y educativa llamada a desmontar todo el sistema impuesto por el materialismo y asumido por el relativismo.

En todo caso, un diagnóstico para el futuro es el cambio que se va a producir en el mundo con la emergencia de Asia –de China en particular– que se ha volcado en el mercado africano para vender sus productos de bajo costo, y la paulatina desaparición de Europa como polo económico. “Mañana será otra cultura la que dominará al mundo y que no tiene como señas de identidad a un Dios creador que da sentido a la vida…” afirmó el profesor Gotti como conclusión a su conferencia, fuertemente aplaudida por un público entusiasmado y que, al fin, parecía haber entendido la crisis que sangra al mundo y el sentido de la encíclica “Caritas in Veritate”.

En el animado coloquio subsiguiente, Gotti afirmó como guinda a su disertación que las causas de la crisis, más allá de sus raíces morales, están en la crisis de estupidez total que azota al hombre. Y a este efecto lamentó que los católicos estén dormidos, que propongan y no hagan. De ahí buena parte de las razones de la nueva evangelización que ha puesto en marcha el Papa con un dicasterio específico dirigido por uno de los hombres más brillantes del Vaticano, monseñor Fisichella.

Nota: este artículo fue publicado originalmente por Análisis Digital, www.analisisdigital.com