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	<title>VivaChile.org &#187; afecto</title>
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		<title>La homosexualidad</title>
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		<pubDate>Wed, 04 Feb 2009 00:46:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>paola</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Antecedentes científicos, antropológicos, éticos y jurídicos en torno a las personas y las relaciones homosexuales.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/09/11-homosexualidad-foto-aut.jpg" alt="" width="200" height="256" />Este artículo presenta las conclusiones a las que llegan los autores en el documento: <em><strong>La homosexualidad.</strong> Algunas consideraciones para el debate actual sobre la homosexualidad. Antecedentes científicos, antropológicos, éticos y jurídicos en torno a las personas y las relaciones homosexuales.</em></p>
<p><strong>La homosexualidad ¿una desviación?</strong></p>
<p>Aunque en el lenguaje común la palabra <em>“desviación”</em> suele entenderse como algo de suyo inmoral, incorrecto o despreciable, no es ése el sentido con que la usaremos aquí. El término <em>“desviación”</em> se opone a <em>“normalidad”</em>, pero no implica necesariamente inmoralidad. En el mundo animal no existe moral, pero sí puede hablarse de conductas desviadas, conductas que no obedecen al normal o natural modo de ser de los individuos de una especie. Las desviaciones animales se explican básicamente por alteraciones fisiológicas, puesto que, como los animales no son libres, no definen su identidad ni son influidos por una cultura que tampoco tienen. En el ser humano, en cambio, el asunto es más complejo.</p>
<p>¿Qué es lo normal o lo natural en el hombre? Si por <em>“naturaleza”</em> se entendiera lo empírico, lo normal sería lo común, lo estadísticamente mayoritario. Si, al contrario, por <em>“naturaleza” </em>se entendiera el fin, la perfección o la plenitud de la cosa (la <em>“esencia”</em>), lo normal sería aquello que la inclina a su autorrealización o plenitud según el tipo de ser de que se trate. Por consiguiente, con cualquiera de las dos nociones de naturaleza o normalidad, la homosexualidad, que es estadísticamente minoritaria e imposibilita al menos uno de los fines naturales del ser humano –la procreación– y una de las características esenciales del amor humano –la complementariedad–, es una desviación: no es normal o es anti-natural.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/09/11-homosexualidad-foto-2.jpg" alt="" width="200" height="149" />En este debate acerca de la homosexualidad, entonces, que ya ha empezado a cobrar fuerza en Chile, debemos ser lo suficientemente responsables como para llamar las cosas por su nombre, sin eufemismos ni figuras retóricas. Así, y de acuerdo con el análisis de la literatura científica de la primera parte de este documento y el análisis antropológico-ético de la segunda parte, se concluye que la homosexualidad es una desviación sexual. Las personas homosexuales poseen una tendencia desviada, lo que no es de suyo inmoral en la medida en que la persona no tiene responsabilidad en ello; pero los actos homosexuales son conductas libres y desviadas, por lo que sí deben calificarse como inmorales si se entiende que la ética consiste en el fortalecimiento de las tendencias humanas que conducen a la persona hacia su plenitud o su perfección.</p>
<p>Asimismo, las culturas serán mejores o peores en cuanto favorezcan o no la autorrealización del ser humano, su acercarse o alejarse de su mejor desarrollo. Una cultura que legitime, y con ello favorezca, las conductas homosexuales, no será la mejor cultura que podamos construir.</p>
<p>Por último, la presencia universal de la homosexualidad en todas las culturas de todos los tiempos tampoco es un argumento para legitimarla. El sadomasoquismo también ha existido siempre, pero ¿es bueno? ¿Es tan buena una relación sadomasoquista como una relación no sadomasoquista? No se viola el derecho de nadie, pues se presume que las dos partes de la relación consienten en ese vínculo y también que ambas lo “desean”, incluso muy intensamente. ¿Por qué razón, entonces, nos cuesta admitir que una relación sadomasoquista es cualitativamente igual a cualquier relación sexual? ¿Sólo porque culturalmente se la descalifica, o bien porque percibimos, aunque no sea temáticamente, la existencia de algún bien superior, más valioso, que está siendo sobrepasado por otro inferior?</p>
<p><strong>El valor de la autenticidad</strong></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/09/11-homosexualidad-foto-3.jpg" alt="" width="200" height="143" />Como en la cultura moderna la autenticidad se ha convertido en uno de los principales valores de vida, se la utiliza también para intentar legitimar moralmente (y luego social y jurídicamente) la homosexualidad. Con todo, este valor tendría que justificarse para no caer en el mismo dogmatismo del que se supone que libera. La autenticidad por la autenticidad equivale al antiliberal <em>“porque sí”</em>.<br />
Actualmente se entiende por este ideal el que cada individuo tiene derecho a vivir como quiera para autorrealizarse, a hacer <em>“lo que le da la gana</em>”, en la medida en que no moleste a los demás. Éstos, a su vez, tienen el deber de ser “tolerantes” y de no inmiscuirse en lo que cada uno elija para sí. Esta noción de autenticidad ha llevado a nuestra cultura al individualismo y al relativismo moral. Su problema central radica en que <em>“lo que me da la gana” </em>no equivale a <em>“lo que me autorrealiza”</em>. No basta el <em>“yo lo siento así”</em> para la felicidad.</p>
<p>Las personas, mucho más que placer, necesitamos sentido. Aquello que nos importa no depende sólo de la emoción, sino que requiere de una explicación, una justificación que nos convenza de que nuestra elección es la mejor, la más valiosa, la más buena (si no creyéramos en la existencia del bien y el mal, todas las elecciones serían triviales y este mismo debate acerca de la homosexualidad no existiría). La <em>“autenticidad por la autenticidad”</em> es nihilista, vacía y, a la larga, frustrante. La verdadera autenticidad, en cambio, no se basa tanto en <em>“aquello que yo siento”</em> como en <em>“aquello que en el fondo yo quiero ser”</em>, lo que a su vez sólo se puede descubrir a la luz de la inteligibilidad que proporcionan los horizontes valóricos comunes: adhiriendo u oponiéndose a ellos, pero siempre en referencia a ellos. La autenticidad, entonces, también depende de la calidad de los marcos de referencia culturales, de la capacidad que como comunidad tengamos para explicitar y justificar nuestros valores.</p>
<p><strong>Resumen</strong></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/09/11-homosexualidad-portada.jpg" alt="" width="200" height="279" />En el debate actual acerca del reconocimiento social y la situación jurídica de las relaciones homosexuales se debe, en primerísimo lugar, reconocer que las personas homosexuales son tan dignas en cuanto personas como las heterosexuales, por lo que se las debe defender de cualquier discriminación injusta. Con esta misma fuerza sin embargo, y en segundo lugar, se debe evitar la homologación de las conductas normales con las anormales, puesto que ello cambia los límites culturales en favor de la anormalidad.</p>
<p>Al analizar en qué se podría fundar la <em>“igual bondad” </em>de la conducta homosexual y la heterosexual, vimos que no podía ser en la noción de persona, ya que nuestra identidad constitutiva se opone justamente a ello. Tampoco en la fuerza del deseo que, tanto las personas homosexuales como las heterosexuales pueden desde su libertad ir educando y habituando. Tampoco en la autenticidad, que no es espontaneidad afectiva, sino discernimiento y consecuencia en lo que verdadera y reflexivamente se considera más valioso. La igual bondad, obviamente, tampoco puede proceder de un beneficio para la especie, ya que las relaciones homosexuales están por definición cerradas a la procreación. Por consiguiente, no encontramos ningún argumento razonable para justificar la equiparación de las relaciones homosexuales y las heterosexuales.</p>
<p>Las personas con tendencia homosexual sufren una carencia objetiva y sería una grave injusticia discriminarlas por ella. Esta carencia no se suple con los actos homosexuales que, de suyo desviados, no pueden conducir a la plenitud humana o a la felicidad de los involucrados (a pesar del placer transitorio que pudieran brindar). El juicio moral que se realice sobre quienes establezcan relaciones homosexuales requerirá siempre de la máxima prudencia, pues en cada caso habrá atenuantes o agravantes para su conducta. Sin embargo, el acto en sí siempre será moralmente malo y nada lo puede volver bueno o indiferente. De aquí que la equiparación jurídica y la legitimación cultural de las parejas homosexuales sólo puede dañar a la sociedad y a la cultura, presentando y alentando modelos de vida que no conducen a la felicidad.</p>
<p>Es verdad que los patrones culturales van cambiando en el tiempo, pero la dirección en que cambien no da lo mismo. La cultura puede ser mejor o ser peor, puede ayudarnos más o menos a la autorrealización. Por otra parte, la transformación de estos patrones no es automática o inevitable, sino que depende precisamente de quienes conformamos la comunidad. Y esos somos cada uno de nosotros: seres racionales y libres, capaces de reflexionar, evaluar y elegir qué tipo de sociedad queremos. Este documento pretende contribuir a esa reflexión.</p>
<p>(<strong><em>*) Son coautores del documento María Alejandra Carrasco, María Marcela Ferrer, Paulina Johnson y Christian Schnake.</em></strong></p>
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		<title>Desde Roma</title>
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		<pubDate>Wed, 28 Jan 2009 02:38:57 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Importantes noticias se han originado recientemente en el Vaticano. Publicamos tres de las principales: El mensaje de clausura del Encuentro Mundial de las Familias; el decreto que levanta la excomunión a cuatro obispos ordenados por el arzobispo Marcel Lefebvre; y el comunicado lamentando las decisiones del Presidente Obama sobre el aborto.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/03-foto-12.jpg" alt="" width="200" height="326" />Texto del mensaje que Benedicto XVI dirigió en directo por televisión a los miles peregrinos que participaban en la celebración eucarística, presidida por el legado pontificio, el cardenal Tarcisio Bertone, en la explanada del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.<br />
* * *</p>
<p>Queridos hermanos y hermanas:</p>
<p><strong>1.</strong> Les saludo a todos ustedes con afecto al término de esta solemne celebración Eucarística con la cual se está concluyendo el<em> VI Encuentro Mundial de las Familias</em> en la Ciudad de México. Doy gracias a Dios por tantas familias que, sin ahorrar esfuerzos, se han congregado en torno al altar del Señor.</p>
<p>Saludo de modo especial al Señor Cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, que ha presidido esta celebración como mi Legado. Quiero expresar mi afecto y mi gratitud al Señor Cardenal Ennio Antonelli, así como a los miembros del Consejo Pontificio para la Familia, que él preside, al Señor Cardenal Arzobispo Primado de México, Norberto Rivera Carrera, y a la Comisión Central que se ha ocupado de la organización de este VI Encuentro Mundial. Mi reconocimiento se extiende a todos los que con su abnegada dedicación y entrega han hecho posible su realización. Saludo también a los Señores Cardenales y Obispos presentes en la celebración, en particular a los miembros de la Conferencia del Episcopado Mexicano, y a las Autoridades de esa querida Nación, que generosamente han acogido y hecho posible este importante acontecimiento.</p>
<p>Los mexicanos saben bien que están muy cerca del corazón del Papa. Pienso en ellos y presento a Dios Padre sus alegrías y sus esperanzas, sus proyectos y sus preocupaciones. En México el Evangelio ha arraigado profundamente, forjando sus tradiciones, su cultura y la identidad de sus nobles gentes. Se ha de cuidar ese rico patrimonio para que siga siendo manantial de energías morales y espirituales para afrontar con valentía y creatividad los desafíos de hoy y ofrecerlo como don precioso a las nuevas generaciones.</p>
<p>He participado con alegría e interés en este Encuentro Mundial, sobre todo con mi oración, dando orientaciones específicas y siguiendo atentamente su preparación y desarrollo. Hoy, a través de los medios de comunicación, he peregrinado espiritualmente hasta ese Santuario Mariano, corazón de México y de toda América, para confiar a Nuestra Señora de Guadalupe a todas las familias del mundo.</p>
<p><strong>2.</strong> Este Encuentro Mundial de las Familias ha querido alentar a los hogares cristianos a que sus miembros sean personas libres y ricas en valores humanos y evangélicos, en camino hacia la santidad, que es el mejor servicio que los cristianos podemos brindar a la sociedad actual. La respuesta cristiana ante los desafíos que debe afrontar la familia y la vida humana en general consiste en reforzar la confianza en el Señor y el vigor que brota de la propia fe, la cual se nutre de la escucha atenta de la Palabra de Dios. Qué bello es reunirse en familia para dejar que Dios hable al corazón de sus miembros a través de su Palabra viva y eficaz. En la oración, especialmente con el rezo del Rosario, como se hizo ayer, la familia contempla los misterios de la vida de Jesús, interioriza los valores que medita y se siente llamada a encarnarlos en su vida.</p>
<p><strong>3.</strong> La familia es un fundamento indispensable para la sociedad y los pueblos, así como un bien insustituible para los hijos, dignos de venir a la vida como fruto del amor, de la donación total y generosa de los padres. Como puso de manifiesto Jesús honrando a la Virgen María y a San José, la familia ocupa un lugar primario en la educación de la persona. Es una verdadera escuela de humanidad y de valores perennes. Nadie se ha dado el ser a sí mismo. Hemos recibido de otros la vida, que se desarrolla y madura con las verdades y valores que aprendemos en la relación y comunión con los demás. En este sentido, la familia fundada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer expresa esta dimensión relacional, filial y comunitaria, y es el ámbito donde el hombre puede nacer con dignidad, crecer y desarrollarse de un modo integral. (Cf. <em>Homilía en la Santa Misa del V Encuentro Mundial de las Familias</em>, Valencia, 9 de julio de 2006).</p>
<p>Sin embargo, esta labor educativa se ve dificultada por un engañoso concepto de libertad, en el que el capricho y los impulsos subjetivos del individuo se exaltan hasta el punto de dejar encerrado a cada uno en la prisión del propio yo. La verdadera libertad del ser humano proviene de haber sido creado a imagen y semejanza de Dios, y por ello debe ejercerse con responsabilidad, optando siempre por el bien verdadero para que se convierta en amor, en don de sí mismo. Para eso, más que teorías, se necesita la cercanía y el amor característicos de la comunidad familiar. En el hogar es donde se aprende a vivir verdaderamente, a valorar la vida y la salud, la libertad y la paz, la justicia y la verdad, el trabajo, la concordia y el respeto.</p>
<p><strong><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/03-foto-0-portada2.jpg" alt="" width="200" height="150" />4.</strong> Hoy más que nunca se necesita el testimonio y el compromiso público de todos los bautizados para reafirmar la dignidad y el valor único e insustituible de la familia fundada en el matrimonio de un hombre con una mujer y abierto a la vida, así como el de la vida humana en todas sus etapas. Se han de promover también medidas legislativas y administrativas que sostengan a las familias en sus derechos inalienables, necesarios para llevar adelante su extraordinaria misión. Los testimonios presentados en la celebración de ayer muestran que también hoy la familia puede mantenerse firme en el amor de Dios y renovar la humanidad en el nuevo milenio.</p>
<p><strong>5.</strong> Deseo expresar mi cercanía y asegurar mi oración por todas las familias que dan testimonio de fidelidad en circunstancias especialmente arduas. Aliento a las familias numerosas que, viviendo a veces en medio de contrariedades e incomprensiones, dan un ejemplo de generosidad y confianza en Dios, deseando que no les falten las ayudas necesarias. Pienso también en las familias que sufren por la pobreza, la enfermedad, la marginación o la emigración. Y muy especialmente en las familias cristianas que son perseguidas a causa de su fe. El Papa está muy cerca de todos ustedes y les acompaña en su esfuerzo de cada día.</p>
<p><strong>6.</strong> Antes de concluir este encuentro, me complace anunciar que el <em>VII Encuentro Mundial de las Familias tendrá lugar</em>, Dios mediante, en Italia, en la ciudad de Milán, el año 2012, con el tema:<em> “La familia, el trabajo y la fiesta”</em>. Agradezco sinceramente al Señor Cardenal Dionigi Tettamanzi, Arzobispo de Milán, su amabilidad al aceptar este importante compromiso.</p>
<p><strong>7.</strong> Confío a todas las familias del mundo a la protección de la Virgen Santísima, tan venerada en la noble tierra mexicana bajo la advocación de Guadalupe. A Ella, que nos recuerda siempre que nuestra felicidad está en hacer la voluntad de Cristo (Cf. Jn 2,5), le digo ahora:</p>
<p><em>Madre Santísima de Guadalupe,<br />
que has mostrado tu amor y tu ternura<br />
a los pueblos del continente americano,<br />
colma de alegría y de esperanza a todos los pueblos<br />
y a todas las familias del mundo.<br />
A Ti, que precedes y guías nuestro camino de fe<br />
hacia la patria eterna,<br />
te encomendamos las alegrías, los proyectos,<br />
las preocupaciones y los anhelos de todas las familias.<br />
Oh María,<br />
a Ti recurrimos confiando en tu ternura de Madre.<br />
No desoigas las plegarias que te dirigimos<br />
por las familias de todo el mundo<br />
en este crucial período de la historia,<br />
antes bien, acógenos a todos en tu corazón de Madre<br />
y acompáñanos en nuestro camino hacia la patria celestial.<br />
Amén.</em></p>
<p><em><strong>Nota:</strong> Artículo original publicado por <a href="http://www.zenit.org">Zenit.org</a>.</em></p>
<p>———————————————————————————————————————————————————————-</p>
<p><strong><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/03-foto-23.jpg" alt="" width="200" height="131" />Decreto de la Santa Sede para levantar la excomunión de cuatro obispos</strong></p>
<p style="text-align: center;">Decreto de la Congregación para los Obispos que levanta la excomunión a los cuatro obispos ordenados en 1988 por el arzobispo Marcel Lefebvre.<br />
* * *</p>
<p><strong>Decreto de la Congregación para los Obispos</strong></p>
<p>Con la carta del 15 de diciembre de 2008 enviada a su eminencia el cardenal Darío Castrillón Hoyos, presidente de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei, monseñor Bernard Fellay, en su nombre y en el de los otros obispos consagrados el 30 de junio de 1988, volvía a solicitar el levantamiento de la excomunión latae sententiae formalmente declarada por decreto del prefecto de esta Congregación para los Obispos con fecha del 1 de julio de 1988.</p>
<p>En la mencionada carta, monseñor Fellay afirma entre otras cosas: <em>“estamos siempre fervorosamente determinados en la voluntad de ser y permanecer católicos y de poner todas nuestras fuerzas al servicio del Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, que es la Iglesia católica romana. Nosotros aceptamos todas sus enseñanzas con ánimo filial. Creemos firmemente en el primado de Pedro y en sus prerrogativas y por ello nos hace sufrir tanto la actual situación”.</em></p>
<p>Su Santidad Benedicto XVI, paternalmente sensible al malestar espiritual manifestado por los interesados a causa de la sanción de excomunión, y confiando en el compromiso expresado por ellos en la citada carta de no ahorrar esfuerzo alguno para profundizar en necesarias conversaciones con las autoridades de la Santa Sede en las cuestiones aún abiertas, y poder así llegar rápidamente a una plena y satisfactoria solución del problema existente en un principio, ha decidido reconsiderar la situación canónica de los obispos <strong>Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta </strong>surgida con su consagración episcopal.</p>
<p>Con este acto se desea consolidar las relaciones recíprocas de confianza, intensificar y hacer más estables las relaciones de la Fraternidad San Pío X con la Sede Apostólica. Este don de paz, al final de las celebraciones de Navidad, quiere ser también un signo para promover la unidad en la caridad de la Iglesia universal, y por su medio, llegar a remover el escándalo de la división.</p>
<p>Se desea que este paso sea seguido por la solícita realización de la plena comunión con la Iglesia de toda la Fraternidad San Pío X, testimoniando así auténtica fidelidad y un verdadero reconocimiento del Magisterio y de la autoridad del Papa, con la prueba de la unidad visible.</p>
<p>En virtud de las facultades que me han sido expresamente concedidas por el Santo Padre, Benedicto XVI, en virtud del presente Decreto, levanto a los obispos Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta la censura de excomunión <em>latae sententiae</em> declarada por esta Congregación el 1 de julio de 1988 y declaro privado de efectos jurídicos a partir del día de hoy el decreto entonces publicado.</p>
<p>Roma, Congregación para los Obispos, 21 de enero de 2009<br />
Cardenal Giovanni Battista Re<br />
<em>Prefecto de la Congregación para los Obispos</em></p>
<p><em><strong>Nota:</strong> Artículo publicado originalmente por <a href="http://www.zenit.org">Zenit.org</a>. Traducción del original italiano realizada por Jesús Colina.</em></p>
<p>———————————————————————————————————————————————————————-</p>
<p><strong><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/03-foto-3-obama.jpg" alt="" width="200" height="237" />Vaticano acusa a Obama por favorecer el aborto en todo el mundo</strong></p>
<p>Nunca se vio una presión tan universal de la prensa y de todos los líderes de opinión en favor de una persona como la que se realizó en favor de Obama. Se llegó incluso a presentarlo como una especie de nuevo <em>“mesías”.</em></p>
<p>Sin embargo, recién asumido el cargo de Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama pone en manos de los abortistas del mundo entero los inmensos recursos de esa superpotencia. ¿Qué otras sorpresas no tendrán preparadas este personaje tan querido por las izquierdas?</p>
<p>El arzobispo Rino Fisichella, presidente de la Academia Pontificia para la Vida del Vaticano, calificó hoy de <em>“arrogancia”</em> la autorización del Presidente Barack Obama de financiar a organizaciones estadounidenses que practiquen el aborto en el extranjero.</p>
<p>Es la<em> “arrogancia de quien cree que hace lo justo al firmar un decreto que apoya el aborto y por lo tanto la destrucción de seres humanos”</em>, denunció Fisichella en el diario italianos Corriere della Sera.</p>
<p>El nuevo Presidente de Estados Unidos derogó el viernes una disposición que prohibía a todas las organizaciones no gubernamentales que benefician de financiación del Estado norteamericano practicar abortos o proporcionar servicios relacionados con la interrupción del embarazo fuera de Estados Unidos.</p>
<p><em>“Si éste es uno de los primeros actos del presidente Obama, con todos mis respetos, creo que el camino hacia la decepción habrá sido corto”,</em> resumió el arzobispo.</p>
<p><em>“No creo que los que han votado por él hayan tenido en cuenta las cuestiones que se han dejado de lado de manera tan astuta durante el debate electoral. La mayoría de la población norteamericana no tiene la misma postura que el presidente y su equipo”,</em> estimó Fisichella.</p>
<p>El arzobispo también criticó la autorización el viernes por las autoridades norteamericanas de realizar el primer experimento en un humano con células madre embrionarias humanas, primicia mundial que podría abrir la vía al tratamiento de enfermedades hasta ahora incurables.</p>
<p><em>“Mi primera impresión es que ha cedido a la presión de las multinacionales del sector. (…) El problema no es científico sino ideológico y económico“,</em> según el presidente de la Academia Pontificia para la Vida.</p>
<p><em><strong>Nota:</strong> Artículo publicado originalmente por Acción Familia.</em></p>
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		<title>Hiperprotegidos, pero más vulnerables</title>
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		<pubDate>Tue, 13 Jan 2009 04:06:38 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Consiguen casi todo lo que quieren –y las empresas lo aprovechan–, profesores y padres se esfuerzan por convertir el colegio en una ludoteca, tienen un mundo digital a su alcance, y aprenden de sus ídolos a jugar al sexo. Parece que todo está hecho para que no sufran y, sin embargo, uno de cada cuatro se siente solo a veces, y uno de cada 14 está deprimido.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/01-foto-1.jpg" alt="" width="200" height="159" />Los Reyes Magos dejaron en cada casa, hace dos días, regalos por valor de unos 350 euros por familia, y una parte importante de ello va para los niños. En muchos hogares se valora a Sus Majestades por cumplir casi a rajatabla los deseos de las cartas, que cada vez abarcan más cosas (juguetes, videojuegos, móviles&#8230;) Quizá no han llegado a Oriente las recomendaciones de los pediatras, que advierten de que, a partir del cuarto regalo, los niños pierden interés.</p>
<p>No les pasa sólo a los Reyes. El 6 de enero refleja lo que pasa el resto del año con otros regalos y caprichos. Como explica el psiquiatra don Aquilino Polaino, <em>«muchos padres compensan con regalos y cosas materiales»</em> el <em>«sentimiento de culpa por estar ausentes»</em>. Los niños, por los regalos o el dinero que reciben, se han convertido, como ya pasó con jóvenes y adolescentes, en un nuevo mercado. Hace apenas un mes, la Agencia de Protección de Datos multó a Telefónica por hacer el paso de tarjeta prepago del móvil a contrato a niños menores de 14 años. Con motivo de esta noticia, la asociación de consumidores FACUA denunció, en el diario El País, que <em>«estas empresas cada vez se dirigen más a un público infantil». </em></p>
<p>Por parte de los padres, puede haber fallos a la hora de educar, pero también crece una nueva mentalidad sobre los hijos: <em>«Antes</em> –afirma el doctor Polaino–<em>, eran el orgullo de los padres, la siguiente generación. Hoy hay una enorme presión social de que no interesan, de que son un estorbo. Luego, al ver que ‘se pasa el arroz’, viene el miedo a la soledad»</em>, y, mientras se ha acabado con 1,2 millones de niños no nacidos, se llega cada vez más lejos para satisfacer el derecho al hijo. Doña Mercedes Ruiz, maestra en un colegio público y madre de dos adolescentes, explica que, en este ambiente, <em>«el hijo es el centro del universo, y toma el mando de las situaciones. Hay un exceso de niños consentidos, que, sin ser únicos, lo parecen».</em></p>
<p><strong>La revolución de las guarderías</strong></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/01-foto-21.jpg" alt="" width="200" height="268" />Desde muy pequeños, además, se enfrentan a problemas <em>«nuevos y más variados»</em> que antaño, subraya el doctor Polaino. Uno de cada cuatro niños menores de tres años –el doble en algunos países– acude a la guardería, algo que UNICEF ha calificado de revolución y apuesta arriesgada con el futuro de los niños. Algunos han visto en este informe un reconocimiento a varios estudios norteamericanos en los que se vinculaba el cuidado fuera de casa en la primera infancia con problemas de salud y, sobre todo, del desarrollo emocional. Un estudio realizado en Quebec en 2006 afirmó que estos niños eran 17 veces más hostiles y casi tres veces más ansiosos que los criados en casa.</p>
<p>Según el psiquiatra don Aquilino Polaino, a esa edad hay sobre todo problemas relacionados con el apego, la relación con los padres y la primera afectividad, debido a «un gran abandono», la responsabilidad por el cual no recae sólo en los padres –si de verdad pudieran elegir, el 70% de las madres alemanas educaría a sus hijos en casa los tres primeros años–, sino también <em>«en lo mal montada que está la sociedad».</em> Esto puede dar lugar tanto a <em>«niños muy dependientes, que sólo reciben afecto, no pueden darlo, y viven una gran ansiedad»,</em> como al <em>«rechazo de todo afecto»</em>. También influye en el desarrollo de la identidad afectiva, ya que el niño puede haber tenido <em>«tres o cuatro madres sustitutas»</em> –en la guardería, y varias cuidadoras, con frecuencia de distintos países–; y, <em>«al final, ni el timbre de voz, ni el vocabulario, ni la expresión del afecto coinciden».</em></p>
<p><strong>Usted a mi hijo no le hace eso</strong></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/01-foto-3.jpg" alt="" width="200" height="294" />El colegio es otro ámbito donde se ha notado un cambio, pues a los niños –explica doña Mercedes– <em>«se les ha hecho creer que van a pasar el rato, a jugar. Eso es normal para un niño pequeño, pero en Primaria no se les desdice, y al final muchos profesores lo asumen. No se plantea qué hay que enseñar o cómo hacerlo mejor, sino con qué juego. No se les anima a enfrentarse a los retos, a lo más difícil, y superarlo. Siempre se tira a la baja, y al final tienen un aburrimiento mortal»</em>. Y, si un día <em>«un profesor le dice algo o le castiga»,</em> aparece el padre guardaespaldas, diciendo: <em>«Usted a mi hijo no le hace eso».</em></p>
<p>Otro problema grave del sistema educativo al que apunta el doctor Polaino es que, a pesar de que, gracias a la mayor cantidad de estímulos, <em>«la inteligencia, sobre todo la operativa y más concreta, haya mejorado»,</em> existen lagunas graves, por ejemplo en el uso del lenguaje. Y, si falla el medio de expresión, «<em>la comunicación se vuelve exclamativa, visceral; por eso se dice tanto taco. No hay abstracción ni lenguaje intelectual, el pensamiento no es reflexivo»</em>, lo que a su vez favorece también <em>«reacciones más irreflexivas».</em></p>
<p>El comienzo de Primaria coincide con la llamada infancia tranquila, antes de la pubertad. En ella hay que poner bases firmes y aprovechar para que vayan asumiendo límites y responsabilidades. Pero ya aquí, advierte doña Mercedes, puede que los padres<em> «hayan abdicado de su autoridad, y el hijo se haya hecho con el mando. No lo razona así, pero asume que, si lo que él quiere se cumple, manda él»</em>. En el fondo, se le está perjudicando, al hacerlo<em> «incapaz de tolerar la frustración».</em> El doctor Polaino ve aquí el mismo sentimiento de culpa o falta de firmeza paternos que se manifiestan en el consumismo: <em>«Si el padre castiga, la madre lo levanta, o viceversa; o el mismo padre que ha castigado se arrepiente»</em>, explica.</p>
<p>Además de <em>«protegidos y consentidos» </em>–añade–, los niños están <em>«sustituidos. Si no se les exige que hagan lo que ya pueden </em>–la cama, vestirse, abrocharse los zapatos<em>&#8230;–, no crecen ni maduran. Los padres no exigen porque, para ellos, es más fácil sustituir a los niños que enseñarles»</em>. Les sería útil recordar que, según el estudio Encuesta de infancia en España 2008, de la Fundación SM, el 73,5% de los niños justifica a los padres cuando les castigan y, ya en la preadolescencia, el 41,9% todavía reconoce que casi siempre tienen razón al regañarles.</p>
<p><strong>¿Infancia tranquila?</strong></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/01-foto-4.jpg" alt="" width="200" height="145" />Por otro lado, hay datos que parecen desmentir el término infancia tranquila. Hace unos meses, muchos se sorprendieron al saber que el suicidio es la tercera causa de muerte entre los niños de 10 a 14 años. El doctor Polaino, no. A principios de los años 90, participó en uno de los estudios más completos que existen sobre depresión infantil, y descubrieron que afecta al 7% de los niños entre 8 y 12 años. En 2006, el 10% de los escolares británicos mostraba síntomas de depresión severa, incluyendo tendencias suicidas, desesperación y la urgente necesidad de llorar cada día. El diagnóstico de otros trastornos también ha aumentado.</p>
<p>El doctor Polaino cree que, aparte de factores biológicos, en las depresiones infantiles influye también <em>«nuestra cultura»,</em> incluida la falta de apoyo de los padres en muchos casos, las exigencias de un horario muy amplio de actividades, y problemas en la socialización. El estudio de la Fundación SM mostró, a este respecto, que un 5% de los niños de seis años (el 7% entre esta edad y los 11 años) están solos en casa toda la tarde los días lectivos, un 14% de niños cree que sus padres trabajan demasiado, y el 27% se sienten solos en ocasiones. Un 55% de los niños sólo tiene un hermano, un 15% –el doble entre los hijos de matrimonios rotos– no tiene ninguno, y un porcentaje parecido no tiene primos de una edad parecida, aunque la mitad de los niños tienen uno o dos; al 88% le gustaría verlos más, a pesar de que el 65% los ve con bastante frecuencia. El doctor Polaino recuerda lo habitual que es, <em>«entre los hijos únicos, pedir a sus padres, espontáneamente, un hermanito».</em> Aunque no hayan tenido esa experiencia, <em>«notan la ausencia de alguien parecido a él»</em>, con quien <em>«comprobar sus límites, poner sus habilidades en tensión, pelearse, alegrarse, coexistir». </em></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/01-foto-0-portada1.jpg" alt="" width="200" height="161" />Otro elemento de aislamiento, según el doctor, es la tecnología. El 59,8% de los niños –afirma la Fundación SM– prefieren estar solos en su habitación, donde el 39,9% tienen una televisión. El 23,2% la ven mucho entre semana, y el 27,2% reconocen que se pasan el fin de semana delante de la caja tonta. Además del riesgo de aislamiento, está el de los contenidos. La Asociación de Telespectadores y Radioyentes, en su último informe, denunciaba que las cadenas de televisión generalistas incumplen una media de 7,5 veces al día su Código de Autorregulación, la mayor parte de las veces mostrando, en el horario protegido, violencia, lenguaje inadecuado, sexo y anuncios de programas para mayores de edad. Eso, de cinco a ocho de la tarde; muchos niños la siguen viendo por la noche.</p>
<p>Pero la televisión ya no está sola como ventana digital de los niños al mundo. El 43% de los niños tiene teléfono móvil, que utilizan sobre todo para enviarse mensajes cortos y comprar tonos, juegos y salvapantallas, otra mina de oro para los empresarios. Según un estudio de la ONG Protégeles, un 18% de los menores gasta entre 20 y 40 euros al mes, y el 7% supera esa cantidad. El 36,9% juega con videojuegos a diario y, en cuanto a Internet, según la encuesta de SM, el 26,6% de los niños usan chats, en los que se pueden comunicar tanto con conocidos como con desconocidos.</p>
<p><strong>Precocidad sexual</strong></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/01-foto-5.jpg" alt="" width="200" height="299" />Muchas de estas actitudes crecen, hasta casi duplicarse en algunos casos, en los preadolescentes (12-14 años según el estudio de SM). La Fundación Desarrollo y Persona tuvo que ampliar sus talleres de afectividad y sexualidad desde Bachillerato a estas edades, pues, como explica doña Nieves González, planteaban <em>«las mismas cuestiones cada vez más precozmente. Ahora, ya hay veces que, en 1º de la ESO, llegamos tarde».</em> A esa edad, casi la mitad de los chicos ya salen solos con sus amigos por la noche, y empiezan a ir a las discotecas light.<em> «Como allí no se consume alcohol, los padres se quedan más tranquilos»,</em> a pesar de que es uno de los sitios donde empiezan a enrollarse: <em>«Lo viven como un juego, porque son niños»,</em> y luego se puede perpetuar <em>«esa actitud de tomar [la sexualidad] como un juego, o algo vinculado al ocio».</em></p>
<p>No faltan las instituciones que aceptan y fomentan este cambio. En Reino Unido, algún profesor ha denunciado que tenía que enseñar conductas sexuales explícitas y anticoncepción a niñas de 12 años, sin el conocimiento de los padres. Algunos expertos en planificación familiar han defendido allí que niñas de nueve años tomen la píldora. En España, algunos folletos y campañas sobre educación sexual, con contenidos explícitos, se han pensado para niños desde los diez años.</p>
<p>Sin embargo, la sexualización de la infancia puede empezar antes, cuando, a imitación de las series de televisión, o de las poses y coreografías de sus artistas favoritas (desde Britney Spears hasta sus coetáneas Isabel o Melody), asumen, en palabras de la señora González, <em>«actitudes, formas de vestirse y moverse adultas».</em> La reacción no puede ser <em>«tratar de meterles en una burbuja»</em>, sino<em> «acompañarlos a juzgar la realidad que los rodea, a ver la diferencia entre la ficción que nos venden y la realidad que queremos construir»</em>, y a discernir cómo ese lenguaje de la ropa, los movimientos, etc. puede hacer <em>«que se les mire como personas, o que la mirada se dirija a una parte de ellos y quede reducida a lo sexual». </em></p>
<p>Se trata de aplicar, a estos casos, la norma más general de doña Mercedes: <em>«Explicarles las cosas según su edad. No se les pueden decir las cosas ‘porque sí’, ni hacer una oposición frontal. Lo pueden entender, pero, si siguen protestando, decirles que lo entenderán ‘dentro de un tiempo’»,</em> tener claro que se va por la buena línea, <em>«perseverar y ser radical, aunque el hijo sufra»</em> de momento. Un aliado es que <em>«los hijos se sienten cómodos con gente que está siendo educada de forma afín –por ejemplo, que tiene una hora de volver a casa parecida–».</em> Sin embargo, <em>«no tiene sentido meterles en una urna, sino enseñarles: ‘La vida es esto, te lo vas a encontrar y vas a tener que optar’». </em></p>
<p><strong>Adolescencia, la hora de la verdad</strong></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/01-foto-6.jpg" alt="" width="200" height="305" />En la adolescencia, los errores cometidos antes se pueden manifestar con más fuerza. Si un niño <em>«incapaz de tolerar la frustración llega así a la adolescencia»</em> -explica la maestra doña Mercedes Ruiz-, el problema <em>«empieza a tener unas repercusiones sociales, y para ellos mismos»,</em> que antes no tenía. Además,<em> «cuando se enfrentan a los ‘noes’ de la vida, lo pasan fatal, se desbaratan y no saben qué hacer». </em></p>
<p>En diez años, se ha duplicado el porcentaje de adolescentes con conductas problemáticas. Según un estudio del año pasado del Departamento de Sociología de la Universidad de Salamanca, el 25% presentaba un nivel arriesgado de consumo de alcohol, un 28,2% había probado la marihuana o el hachís, más del 38% había participado en riñas y peleas, y el 23,4% en actos vandálicos. Más que quedarse en estos datos, el estudio concluía que, en realidad, son <em>«síntomas que expresan una compleja situación problemática en la que se ve inmersa la juventud».</em> Otros estudios apuntan también a la relación de estas conductas con las rupturas en el hogar.</p>
<p>Sin embargo, también despuntan en esta edad los buenos frutos, pues los hijos adolescentes ya pueden empezar a comprender y hacer suyas las razones de sus padres, más allá del límite contra el que al principio se rebelaron. Es la experiencia tanto de doña Mercedes como de doña Nieves, de la Fundación Desarrollo y Persona, con sus hijas. El psiquiatra don Aquilino Polaino, además, subraya la importancia de que los mismos jóvenes <em>«se pongan retos».</em> Lo subraya con los ejemplos, extremos, de <em>«chicos de 15 años, a los que he visto, al morir sus padres, cambiar su vida: sacar mejores notas, tratar de educar a sus hermanos, y, al crecer, buscar algún trabajo para ayudar a los tíos con los que viven. Es emocionante».</em></p>
<p></br></br><br />
<em><strong>Nota:</strong> Este artículo fue publicado originalmente por Alfa y Omega, <a href="http://www.alfayomega.com">www.alfayomega.com</a>.</em></p>
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		<title>Pluralismo y derechos de la mujer</title>
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		<pubDate>Tue, 13 Jan 2009 03:25:57 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Se defienden mejor los derechos de la mujer al oponerse uno, sin complejos, a la liberalización del aborto. Ningún otro procedimiento ha eliminado selectivamente a tantas mujeres.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/08-foto-1-autor.jpg" alt="" width="200" height="301" />Frente al derecho al aborto se ha criticado la oposición de cierto fundamentalismo cristiano en España. ¿Qué es <em>“fundamentalismo cristiano”</em>? Además de interpretaciones ajenas (aplicar la ley coránica a la vida social o el protestantismo que interpreta literalmente la Biblia), hay otra acepción: la exigencia intransigente de sometimiento a una doctrina o práctica establecida. Pero no conozco cristianos en España que prediquen la violencia, el odio o la falta de respeto para conseguir someter a quienes no compartan sus convicciones.</p>
<p>Aunque cristianos y no cristianos seamos en algunos temas distintos por las ideas, podemos ser amigos por encima de lo que sea. Eso es el pluralismo. Bien lo repite una canción andaluza: <em>siempre fuimos distintos por las ideas. Y amigos por encima de lo que sea.</em></p>
<p>Ir del brazo de quienes no comparten nuestras creencias es parte del estilo de vida que se espera de los cristianos. Aunque se difiera en algunos temas, nada impide que un cristiano aprecie aciertos, logros y méritos de ateos, agnósticos o defensores del aborto. Precisamente esto es lo que uno aprende en el cristianismo, que incluye una noción intrínseca no sólo de respeto, sino de afecto sincero al prójimo. Cuanto más profundice en la fe, más incentivos tendrá un cristiano para comportarse así.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/08-foto-21.jpg" alt="" width="200" height="120" />Por otra parte, cualquier no creyente coincidirá conmigo en que supone una falta de respeto marcar con la señal de la sospecha a quien mantenga convicciones firmes a favor de los valores que defiende la Iglesia. Sería una nueva forma de intolerancia y marginaría del tejido social a ciudadanos que pueden aportarle mucho. Es más, quien impide que alguien manifieste su opinión al tacharle de fundamentalista, suele demostrar que tiene que recurrir a descalificaciones personales porque le faltan argumentos más sólidos.</p>
<p>Algunos pretenden que el aborto sea un derecho de la mujer. Pueden tener una firme creencia en ello y convertir esta postura en una doctrina. Serían intransigentes si tratasen de <em>“someternos”</em> a todos a tal doctrina o se incomodasen si alguien se sale de ese pensamiento único políticamente correcto.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2009/01/08-foto-0-portada.jpg" alt="" width="200" height="221" />Pero se defienden mejor los derechos de la mujer al oponerse uno, sin complejos, a la liberalización del aborto. Ningún otro procedimiento ha eliminado selectivamente a tantas mujeres. El aborto ha hecho que existan hoy déficits de más de 10 millones de niñas no nacidas en India (<em>Lancet 2006;367:211</em>).Por no mencionar el aborto coercitivo y el selectivo de fetos femeninos en China. El aborto no mejora la salud psíquica de la mujer, sino más bien lo contrario (<em>J Child Psychol Psychiatr 2006;47:16</em>). No se quita el embarazo como se quita una muela. El embarazo <em>“marca”</em>, y la psique de la mujer sigue llevando a su hijo dentro.</p>
<p>Se espera que un<em> “derecho”</em> defienda al débil y oprimido, no al opulento. Parece obvio que aquí los débiles son la mujer (que se merece mejores alternativas) y su hijo (al que hay que salvarle la vida). Opulentos son los dueños de clínicas abortistas. Lo progresista es dar alternativas sólidas para prevenir el aborto. Esto defiende mejor los derechos de la mujer. No entiendo porqué se confunde defensa de la mujer y de su hijo con ideologías políticas conservadoras. Defender la vida y el bienestar de la mujer no tiene por qué coincidir con ser de derechas. Eran de izquierdas quienes lideraron la propuesta de la moratoria internacional al aborto hace poco en Italia.</p>
<p></br></br><br />
<em><strong>Nota.</strong> El autor del artículo es catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Navarra. Este artículo fue publicado originalmente por Diario de Navarra.</em></p>
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		<title>Desafíos de la Iglesia en Chile</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Dec 2008 01:53:45 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Reproducimos el discurso completo que el Papa Benedicto XVI dirigió a los obispos de Chile, a quienes recibió en audiencia con motivo de la visita “ad limina Apostolorum”. El Santo Padre los llamó especialmente a cultivar una intensa vida interior y de fe profunda, para que así maduren las mejores iniciativas pastorales para responder a las necesidades espirituales del pueblo fiel.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/12/02-foto-1.jpg" alt="" width="200" height="259" />Señor Cardenal,</strong></p>
<p>Queridos Hermanos en el Episcopado:</p>
<p><strong>1.</strong> Os doy mi más cordial bienvenida en este encuentro con el que culmina vuestra visita <em>ad limina</em>, y que me ha permitido compartir, como Sucesor de Pedro, las fatigas apostólicas que afrontáis en esa amada tierra chilena.</p>
<p>Deseo, ante todo, agradecer vivamente a monseñor Alejandro Goic Karmelic, Obispo de Rancagua y Presidente de la Conferencia Episcopal, las amables palabras que ha tenido a bien dirigirme en nombre de todos. Expreso también mi afecto y reconocimiento a vuestras respectivas diócesis y a todos y cada uno de los hijos de la Iglesia en Chile.</p>
<p><strong>2.</strong> El Señor Jesús, después de haber pasado la noche en oración, <em>«llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos a los que llamó también Apóstoles»</em> (<em>Lc</em> 6, 12). Él se ha fijado igualmente en vosotros, queridos hermanos sucesores de los Apóstoles, y haciéndoos partícipes de su amor os ha encomendado extender por el mundo su mensaje de salvación (cf. <em>Jn </em>15, 15).</p>
<p>Por eso, os invito a cultivar una intensa vida interior y de fe profunda, porque en el trato íntimo con el Maestro en la oración, maduran las mejores iniciativas pastorales para responder a las necesidades espirituales del pueblo fiel y, así, partiendo de Dios podremos llegar hasta nuestros hermanos con una palabra eficaz de esperanza. Ciertamente las dificultades y los obstáculos son muchos, pero apoyándonos en la promesa de nuestro Señor, que nos asegura su presencia entre nosotros todos los días hasta el fin del mundo (cf. <em>Mt</em> 28, 20), y en el poder de su Espíritu Santo, podremos lanzarnos con ilusión y entusiasmo a la gran tarea de llevar a Cristo a todos los hombres con el mismo ardor de los Apóstoles.</p>
<p><strong>3.</strong> Como fruto de un vasto esfuerzo de discernimiento eclesial, y en consonancia con el documento conclusivo de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, en Aparecida, habéis elaborado unas apropiadas Orientaciones Pastorales para los próximos cuatro años. Con ellas pretendéis suscitar en todos los fieles el gozo de seguir a Cristo, así como una mayor conciencia misionera que permita a toda la comunidad eclesial chilena afrontar con verdadero impulso apostólico los desafíos del momento presente.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/12/02-foto-2-reducida.jpg" alt="" width="200" height="133" />Esta gran empresa evangelizadora, a la que os habéis consagrado decididamente, exige de todos un esfuerzo particular de purificación y caridad. Sabéis bien que el hombre de hoy siente urgente necesidad de ejemplos de vida verdaderamente evangélicos y coherentes. Por eso, la santidad de todos los miembros de la Iglesia, y especialmente de sus Pastores, es uno de los dones más preciosos que podéis ofrecer a vuestros hermanos. Recordando a los numerosos santos y beatos de vuestra tierra que, con su maravilloso testimonio de fe y de entrega al servicio de los hermanos (cf. <em>Orientaciones Pastorales</em>, n. 3), son un patrimonio no sólo de la Iglesia católica sino de toda la sociedad chilena, seguid proponiendo incansablemente el llamado universal a la santidad (cf. <em>Lumen gentium, nn</em>. 39-42).</p>
<p><strong>4.</strong> Deseo asimismo encomendaros de un modo especial a los sacerdotes, vuestros más cercanos colaboradores, y os pido que les transmitáis mi reconocimiento por su fidelidad al ministerio recibido y por su trabajo constante y abnegado. Mostraos muy cercanos en sus dificultades y ayudadles para que, entre las múltiples actividades que llenan su jornada, sepan dar la primacía a la oración y a la celebración de la Eucaristía, que los conforma a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote.</p>
<p>A este respecto, os aliento para que no cejéis en vuestros esfuerzos por mejorar la calidad de la formación humana, intelectual y espiritual de los seminaristas. Además, es necesario potenciar la dimensión vocacional de la vida cristiana en la pastoral con los jóvenes, mediante un adecuado acompañamiento espiritual que les permita responder con generosidad al llamado de Jesús en sus vidas.</p>
<p><strong>5.</strong> Conozco también la gran labor que habéis realizado para que los laicos asuman con responsabilidad y madurez las exigencias de su bautismo, participando según su propia condición laical en la misión de toda la Iglesia. Continuad ofreciéndoles una adecuada educación en la fe, así como un contacto más asiduo con la Palabra de Dios, que les lleve a un mayor compromiso misionero en sus vidas. Ellos han recibido como vocación específica la santificación del mundo, transformándolo desde dentro según el proyecto de Dios (cf. <em>ibíd</em>., 31). Todos los sectores de la sociedad pueden ser iluminados con la luz de la fe. Pienso, entre otros, en el mundo de la cultura, de la ciencia y la política, en la promoción de la familia, fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer, en la creación de condiciones de trabajo más justas y en la ayuda a los más desfavorecidos, en el cuidado del medio ambiente, en la defensa de la vida humana en todas las etapas de su existencia y en el derecho y obligación de los padres a la educación moral y espiritual de sus hijos.</p>
<p>Otro aspecto importante de vuestro ministerio que deseo confiaros encarecidamente es la actividad caritativa de vuestras diócesis en favor de los pobres. En efecto, a ejemplo de la primera comunidad de discípulos (cf. <em>Hch </em>2, 42-44), hemos de intentar que la Iglesia, como familia de Dios, sea un lugar de ayuda recíproca (cf. <em>Deus caritas</em> <em>est</em>, 32).</p>
<p><strong><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/12/02-foto-0-portada1.jpg" alt="" width="200" height="133" />6.</strong> Por último, os animo a seguir cultivando el espíritu de comunión con el Romano Pontífice y con los demás hermanos Obispos, sobre todo dentro de la misma Conferencia Episcopal y de la propia Provincia Eclesiástica. Queridos hermanos, habéis sido <em>«configurados con Cristo para amar a la Iglesia con el amor de Cristo esposo»</em> (Pastores gregis, 13) y para velar y proteger su unidad. Por tanto, sed para todos verdaderos modelos e instrumentos de comunión.</p>
<p>Al despedirme de vosotros, os pido que llevéis a los Obispos eméritos, a los sacerdotes, a los religiosos y religiosas, a los seminaristas, así como a todo el pueblo fiel, el saludo del Papa y la seguridad de su oración por ellos. Pongo en las manos maternas de la Virgen del Carmen vuestras personas, para que Ella guíe y conduzca a buen puerto vuestros afanes apostólicos, y os imparto la Bendición Apostólica, que hago extensiva a todos y cada uno de vuestros queridos fieles diocesanos.</p>
<p><em>©Libreria Editrice Vaticana</em></p>
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		<title>Aristocracia juvenil</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Dec 2008 01:36:42 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Entre esa juventud idealizada –simplemente porque martillea con frenesí mediaguas de emergencia– o aquella rechazada –porque ‘poncea’ grotescamente en cada parque disponible– hay otras muchas, silenciosas y verdaderamente eficaces.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/08/02-foto-1-autor1.jpg" alt="" width="200" height="298" />Entre esa juventud idealizada –simplemente porque martillea con frenesí mediaguas de emergencia– o aquella rechazada –porque poncea grotescamente en cada parque disponible– hay otras muchas, silenciosas y verdaderamente eficaces.</p>
<p>Jóvenes bomberos o scouts, deportistas o artistas, políticos o empresarios. Y por cierto, como caso especial, los <strong>ayudantes universitarios</strong>: qué gran especie, qué importante subconjunto, qué decisiva aristocracia.</p>
<p><em>A-ris-to-cra-cia.</em> Sí, los mejores. Esos tipos que ya a los 21 o 22 añitos marcan presencia con una humanidad encandilante, aunque todavía sean casi pura potencia y uno que otro acto. Los <em>aristos</em>, los mejores.</p>
<p>Porque para elegir a los ayudantes en las Universidades –y estas corporaciones son la vanguardia de la formación de elites para el país– los profesores deben, debemos, hablar de aristocracia. No faltan los timoratos que prefieren llamarlas meritocracias, pero bien se sabe que es por complejo. Más vale la vieja terminología griega: los <em>aristos</em>, los mejores, y punto.</p>
<p>¿Un caso concreto? Seis ayudantes de una asignatura en la PUC.</p>
<p>Francisco, el más antiguo. Ya es periodista; viene de Puerto Montt; parece tímido, le gusta el rock, se fija, se fija, siempre dispuesto a las tareas menos gratas, exige con paciencia.<br />
La Catalina sub uno, cuarto de Derecho, sutil, constante, escribe comentarios largos en cada ensayo corregido, atiende con afecto a cada alumno, es maternal.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/12/05-foto-0-portada1.jpg" alt="" width="200" height="133" />La Catalina sub dos, casi bioquímica, la única ex-alumna de la asignatura que ha obtenido notas 8 (y varias veces, por lo que su promedio final fue 7.1), se niega a desarrollarse para llegar a ser Premio Nacional de Literatura: no importa, va a ser Premio Nacional de Ciencias.</p>
<p>Jorge Andrés, cuarto de Derecho también, metódico, cordial, a cada alumno (le corresponden unos 30) lo ha ido conociendo más y más; cuenta con satisfacción cómo algunos han mejorado.</p>
<p>Y la dupla de ¡Medicina! Sí, dos ayudantes de Medicina en un ramo de Humanidades. Para ellos, dicen, el momento de gozo de la semana es trabajar en la asignatura. Álvaro, de cepa hispánica, alegre, entusiasta, anima y exige, abre la imaginación. Y la Carla, mezcla potenciada de sangre judía y alemana, especie poderosa de fémina tierna y mordaz a la vez, genera un ambiente de inteligencia creativa. Y, además, es <em>azul-azul.</em></p>
<p>¿Y cómo fueron elegidos? Por cooptación: el profesor optó por ellos, en reñido concurso entre varios similares, o simplemente porque las vacantes coincidían con el número de postulantes. ¿Y quiénes pudieron presentarse? Sólo los excelentes: discriminación evidente y no arbitraria.</p>
<p>Aristocracia, la verdadera e imprescindible aristocracia.</p>
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		<title>¿Qué derechos y para qué?</title>
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		<pubDate>Tue, 25 Nov 2008 23:16:53 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Hablar de “derecho al aborto”, o de “derecho a la muerte”, no sólo no tiene la menor justificación, sino que es un contrasentido y “un ataque a la razón”.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/11/08-foto-1-autor1.jpg" alt="" width="200" height="268" />Para evitar malentendidos respecto al sentido y alcance de los derechos humanos, debemos precisar dos cuestiones: <em>en qué se basan tales derechos y a qué aspectos de la vida afectan:</em></p>
<p>– Los seres vivos crecen por ley natural. Los vegetales y los animales crecen siguiendo un impulso interior. Los seres humanos también debemos crecer, pero no sólo en el aspecto biológico, sino <em>como personas</em>. Esta segunda forma de crecimiento no nos viene predeterminada; por eso necesitamos saber <em>cómo</em> hemos de crecer, de qué modo debemos configurar, libre y responsablemente, nuestro <em>modo de ser</em>, esa especie de segunda naturaleza que se forma a través de los actos que realizamos y los hábitos que adquirimos a través de tal actividad. Esa segunda naturaleza se llamaba en griego <em>êthos</em>, de donde se deriva la palabra ética. Al ser conscientes de nuestro<em> deber de crecer</em>, nos sentimos dotados del derecho correlativo de vivir en un ámbito de libertades jurídicas que hagan posible tal crecimiento personal.</p>
<p>De aquí se infiere que nuestros derechos fundamentales tienen como meta promover la vida humana, desarrollarla plenamente, dotarla de <em>libertad creativa</em> –no sólo de <em>libertad de maniobra</em>–, de sentido, de capacidad creativa en todos los órdenes –la comunicación, la afectividad, la educación propia y de los hijos, la actividad laboral&#8230;– Tener un trabajo es necesario para desarrollar las propias capacidades, cobrar la necesaria independencia económica, ganar autoestima&#8230; Por eso nos creemos con derecho al empleo. De modo semejante, todo ser humano necesita un clima de acogimiento, un hogar. De ahí el derecho a una vivienda digna. Estos derechos, inherentes a nuestra forma de ser y de desarrollarnos creando vínculos sociales, generan la obligación de la sociedad –representada por el Estado– de poner las bases para que toda persona normal pueda llegar –con un esfuerzo razonable– a tener un empleo y una vivienda. Por otra parte, multitud de personas sienten el tirón de la trascendencia y se ven inclinadas al cultivo de la fe religiosa. Tienen, por tanto, derecho a hacerlo, en un ámbito de <em>libertad religiosa. </em></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/11/08-foto-23.jpg" alt="" width="200" height="207" />– Los derechos van encaminados a promover la vida, no la muerte; la unidad, no la escisión; la paz, no la guerra; el trabajo, no el paro; la rectitud ética, no el desenfreno destructor. Su meta es incrementar la vitalidad en todos los órdenes, no bloquearla y agostarla. Las mujeres tienen derecho a tener hijos y prestarles los debidos cuidados, para lo cual necesitan una ley laboral flexible. Pero hoy se proclama y exige su <em>derecho al aborto</em>. Esta exigencia tiene muchas probabilidades de triunfar en la opinión pública, porque el vocablo derecho aparece unido con el término libertad, entendido –de la manera más fácil y, en principio, atractiva– como mera libertad de maniobra, libertad para actuar de forma arbitraria, conforme al propio gusto. La palabra <em>libertad</em> –así entendida– goza del prestigio de los términos <em>talismán.</em> Al ir supuestamente unido a ella, el vocablo <em>derecho </em>se convierte en talismán por adherencia. Eso lleva a algunos a creerse progresistas –en el sentido de <em>personas avanzadas y liberalizadoras</em>– con sólo defender una libertad indiscriminada y, bajo su amparo, <em>el derecho al aborto</em>.<br />
No es aceptable utilizar los vocablos con esta imprecisión táctica, a fin de defender las propias tesis a río revuelto. Si nos expresamos con el cuidado exigido por tan serias cuestiones, podemos afirmar nuestro derecho a cuidar la vida, porque es un don valioso que hemos recibido y hemos de mantenerlo y desarrollarlo para movilizar sus potencialidades. Pero sería injustificado arrogarnos el derecho de <em>disponer </em>de nuestro cuerpo. Sólo es justo disponer de las realidades poseibles, por ejemplo los llamados objetos o cosas. Pero nuestro cuerpo ostenta un rango inmensamente superior a todo objeto, por preciado que sea. Te doy la mano para saludarte y en ella vibra toda mi persona, mi viejo afecto, mi alegría por volver a verte. No hay objeto en el mundo que muestre ese poder de vibración. Mi cuerpo es la expresión viva de mi persona. Por eso merece el mismo respeto que mi espíritu.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/11/08-foto-portada3.jpg" alt="" width="200" height="131" />Si no podemos disponer del cuerpo, ¿en qué se basa el derecho al aborto? Ya sabemos que <em>derecho a la muerte</em> no puede haber. Hay derecho a favor de la vida cuando existe un conflicto inevitable entre dos vidas: la de la madre y la del hijo no nacido. Pero nótese que esto no puede calificarse de <em>derecho al aborto</em>; se trata del derecho de la madre a cuidar su vida durante un embarazo peligroso para ella. En tal caso, tiene la madre derecho a no ser penalizada por el Estado –regulador de los bienes de los ciudadanos– aunque, al cuidar la propia vida, se dañe involuntariamente la vida del feto. Este daño es un efecto colateral no pretendido. Conceder a las mujeres –mediante la llamada Ley de Plazos– el derecho a abortar libremente –sin demostrar que existe un conflicto inevitable entre dos vidas– es absolutamente ilícito, porque tal derecho no tiene la menor justificación. Solicitar un derecho para realizar un acto negativo, que está lejos de perfeccionarnos como personas, es una insensatez, no tiene sentido; más todavía, es un contrasentido. Hacerlo pasar como un signo de <em>progresismo</em> constituye un abuso manipulador del lenguaje que supone un verdadero sarcasmo, un ataque a la sana razón.</p>
<p></br></br><br />
<em>Este artículo fue publicado originalmente por <a href="http://www.alfayomega.es">www.alfayomega.es</a>.</em></p>
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		<title>Cristianismo descafeinado</title>
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		<pubDate>Wed, 05 Nov 2008 02:07:19 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Dicen que la ignorancia es atrevida… Sin fe profunda, sin oración sincera, sin caridad alegre, sin obediencia redentora, podemos llegar a formas descafeinadas de vivir que son todo menos verdadero cristianismo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/10/09-foto-1-autor-p-pascua.jpg" alt="" width="200" height="291" />Se trata de un peligro real: pensar que uno es cristiano porque fue bautizado, porque recibió algunas charlas de doctrina, porque se educó en una escuela católica, porque hizo la primera comunión, tal vez porque también se confirmó.</p>
<p>En muchos casos, la formación religiosa se redujo luego a un barniz tenue y tranquilizante. Lecturas más o menos buenas sobre la fe, sobre la Iglesia, sobre la moral. Convicciones formadas a partir de experiencias, sin confrontarlas con el <em>Catecismo de la Iglesia católica</em> o con la ayuda de algún católico bien formado. Críticas recogidas aquí o allá, en un programa de radio o televisión, en una novela saturada de rabia contra la Iglesia, en una conferencia de un ilustre profesor lleno de títulos, sofismas y medias verdades (que son a veces peores que medias mentiras)&#8230;</p>
<p>Al final, muchos viven según un coctel confuso de ideas movedizas. Más o menos se acepta la Trinidad, pero Cristo es visto en algunos casos simplemente como un gran hombre, o incluso como un extraterrestre. Muchos no tienen claro si resucitó de veras, si fundó la Iglesia. Más o menos se recuerdan los mandamientos, pero se dejan de lado a la hora de controlar la propia sensualidad y soberbia, o cuando hay que vivir la justicia social y el respeto a la fama del próximo. Más o menos se sabe que existe la misa dominical y el sacramento de la confesión, pero quedan reservados para ocasiones especiales: el día de bodas, el bautizo de los hijos o de un sobrino. No es raro encontrar a alguno que sólo se confiese en el funeral de sus familiares para, al menos, hacer la comunión ese día.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/11/08-foto-2.jpg" alt="" width="200" height="314" />Las dudas de moda entran y ocupan un lugar importante en el propio corazón. Se empieza a atacar al Papa y a los obispos por las<em> “riquezas”</em> de la Iglesia, por la falta de adaptación a los tiempos modernos, por el preocuparse tanto de la moral privada y poco de la justicia social. Se dice que haría falta dejar el celibato y permitir el sacerdocio femenino. Se defiende la libertad de opinión respecto a los dogmas para dejar de lado <em>“ideas medievales”</em> como las que hablan del demonio o del infierno.</p>
<p>Al final, uno llega a pensar que sería capaz de mejorar la Iglesia. Cree que ya sabe más que el Papa y los obispos. Estaría incluso dispuesto a darles consejos y a dirigir sus pasos para una <em>“buena”</em> modernización de la Iglesia, más tolerante, más adaptada a los tiempos que corren, más comprensible para la gente, más benigna con los pecadores (si es que todavía se acepta que existe algo que se llama<em> “pecado”</em>).</p>
<p>Dicen que la ignorancia es atrevida. Quizá habría que añadir que sin fe profunda, sin oración sincera, sin caridad alegre, sin obediencia redentora, podemos llegar a formas descafeinadas de vivir que son todo menos verdadero cristianismo.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/11/08-foto-3.jpg" alt="" width="200" height="141" />Hace falta mucha valentía para romper con un pensamiento confuso que buscan imponer ciertos grupos de poder. El Evangelio es mucho más fuerte que mil mentiras. En Roma brilla una luz particular para los corazones grandes. Quien estudia y acoge la Biblia, las enseñanzas del Papa, los documentos de los concilios, caminará seguro.</p>
<p>Dios lleva el timón de su Iglesia. Dentro de la barca, muy unidos al Papa y a los obispos, podremos vivir un cristianismo verdadero, que viene directamente del Padre, que fue manifestado por el Hijo, que es iluminado por el Espíritu Santo, que acoge a María como Madre de todos los creyentes.</p>
<p>Será posible, entonces, tomar un compromiso serio por estudiar la propia fe, por leer los Evangelios, por asimilar el Catecismo, por vivir los sacramentos.</p>
<p>Habrá un trabajo serio para hacer realidad el principal mandamiento: la caridad. Que implica darse a todos, perdonar al enemigo, buscar maneras de levantar al caído, escuchar y dar afecto al anciano, visitar al enfermo.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/11/08-foto-portada.jpg" alt="" width="200" height="182" />Habrá un deseo profundo de orar, porque lo pide el Maestro, porque lo necesita el corazón, tan hambriento de luz y de fuerzas en un mundo que nos arrastra a una vida fácil y sin sentido.</p>
<p>Habrá un cristianismo auténtico y verdaderamente católico (universal), porque la fe será madura y sincera. Porque esa fe no es<em> “una mera herencia cultural, sino una acción continua de la gracia de Dios que llama y de la libertad humana que puede o no adherirse a esa llamada”</em> (Benedicto XVI, Valencia 9 de julio de 2006). Porque esa fe iluminará toda la casa y a todos los hombres que se acerquen a ella (cf. Mt 5,14-16). Porque seremos capaces de participar en la plenitud del Dios Bueno&#8230; (cf. Jn 1,16)</p>
<p></br></br><br />
<em><strong>Nota:</strong> Este artículo fue publicado originalmente en <a href="http://www.serviciocatolico.com">serviciocatolico.com</a>.</em></p>
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		<title>Estado y sexualidad</title>
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		<pubDate>Wed, 29 Oct 2008 00:44:24 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[La sexualidad no es un fenómeno meramente biológico, ni una suerte de problema sanitario, ni un hecho sociológico moralmente neutro.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/10/02-foto-1-autor-widow.jpg" alt="" width="200" height="301" />Recientemente, el autor de estas líneas fue interrogado por un periódico regional sobre <em>“el rol del estado en educación sexual”</em>. En la tarea de pensar aquella respuesta, apareció una idea que es bastante obvia, pero que, por obvia, muchas veces se pierde de vista: no hay modo de enfrentar el problema de la educación sexual, porque <strong>la educación sexual no existe</strong>. ¡¿Cómo?! Pues claro, la educación es el proceso de perfección interior del hombre y, como tal, supone una unidad radical que impide entenderla por compartimentos estancos: el niño está educando su sexualidad cuando, a los cinco años, sabe someterse obedientemente a la voluntad de sus padres, o cuando, a los once, es capaz de disfrutar de la lectura de Emilio Salgari. Con todo, alguno podría imputarnos que aquello de que la educación sexual no existe es sólo un juego de palabras –y quizá tenga razón– porque, concedida la unidad del proceso educativo, es igualmente obvio que hay ciertos aspectos del mismo que competen de un modo específico al orden de la sexualidad. No obstante lo anterior, abordar el problema de la educación sexual –y del rol que al estado pueda caberle en ella– bajo la perspectiva de su integración en la educación total de la persona, ilumina inmediatamente ciertos elementos esenciales de la cuestión:</p>
<p>A) El primero de ellos, y quizá el más importante, es <strong>la afirmación de los padres como primeros educadores</strong>. Son los padres los que tienen el deber y el derecho de educar a sus hijos, y cualquier otro ente social que participe en ello (el colegio, el municipio, el estado, los medios de comunicación) debe hacerlo atendiendo a esa condición de los padres como primeros educadores, ya sea colaborando directamente en aquella labor (como es el caso del colegio), ya sea generando las condiciones sociales, económicas o ambientales necesarias para que el proceso educativo sea posible (el estado, los medios de comunicación).</p>
<p>B) Puesto que la educación es el proceso interior por el cual cada hombre se perfecciona en cuanto hombre, <strong>el fenómeno educativo debe estar siempre regido y orientado por la singularidad del educando</strong>. Esta es una de las principales razones del principio anterior (los padres como primeros educadores), ya que sólo en el contexto familiar aparece la persona en toda su singularidad. La educación es imposible si tiene como destinatario a una masa de hombres, o a un número estadístico, o a un hombre promedio. Se trata de educar a Juan, con el temperamento de Juan, los afectos de Juan, la inteligencia de Juan, el ambiente social de Juan, las amistades de Juan, la fuerza de voluntad de Juan, etc. etc. Como Juan es absolutamente singular, su educación debe ser también, y en la medida de lo posible, absolutamente singular. He aquí una de las dificultades mayores que presenta la cuestión de las políticas públicas en materia de educación: por la universalidad que tales políticas implican, no pueden aspirar a determinar las condiciones particulares del proceso educativo de Juan. No se trata de que no puedan existir políticas públicas en materia educacional, sino de que es necesario comprender el alcance y los límites que las mismas tienen por su naturaleza, pero esto nos refiere a un tercer elemento esencial:</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/10/02-foto-2-educacion.jpg" alt="" width="200" height="256" />C) <strong>La función del estado en materia educacional debe ser estrictamente subsidiaria</strong>. Y al decir subsidiaria, no debe pensarse en la subsidiariedad liberal, según la cual el estado debiese desaparecer lo más posible para que los particulares hagan como les guste, con el único límite de que unos no pasen sobre otros. Más bien se trata de la subsidiariedad en su sentido clásico, según la cual compete a la autoridad promover, resguardar, exigir y poner las condiciones para que los miembros de la sociedad puedan desempeñar adecuadamente sus respectivas funciones, ¡pero nunca reemplazar a esos miembros en la función particular de su competencia!, de otro modo, nos enfrentamos al estado totalitario. Así, en materia educacional, lo que nunca puede hacer el estado es <em><strong>educar</strong></em>. Más bien, le compete poner las condiciones necesarias para que los padres puedan realizar adecuadamente su tarea educativa. Y esta función subsidiaria del estado en materia educacional, dados los principios anteriores, no puede reducirse a unas políticas públicas enfocadas exclusivamente en los procesos educacionales formales (educación municipal, subvención escolar, etc.), sino que debe atender a la integridad de las condiciones necesarias para aquél proceso de perfección interior en el cual consiste la educación: pueden ser políticas públicas fundamentales para la educación, por ejemplo, unas políticas de empleo que atiendan a la constitución familiar (que faciliten, v.gr., la proximidad de la madre con sus hijos), o unas políticas de transporte que permitan la presencia de los padres en el hogar (y que no les hagan perder las pocas horas que podrían dedicar a la vida familiar), o unas políticas reguladoras de los medios de comunicación que no haga incompatible la función de los mismos con la tarea educadora de los padres (que impidan, por ejemplo, que los medios destruyan, con una hora de Morandé con Compañía o semejantes, todo aquello a lo que la educación se ordena), desde luego, son fundamentales para la educación las políticas que fortalecen la institución familiar (y las que la debilitan, como el divorcio, no hacen sino debilitar, también, las condiciones para una sana educación), y así, podríamos continuar en una larguísima enumeración de políticas públicas que atienden a la educación. En todas ellas, sin embargo, puede verse un elemento común esencial: no se trata de erigir al estado como el gran educador, sino que se trata de que éste, fiel al principio de subsidiariedad, promueva, resguarde, exija y ponga las condiciones para que los padres puedan educar adecuadamente a sus hijos.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/10/02-foto-portada-educacion.jpg" alt="" width="200" height="155" />D) Todo lo anterior resulta especialmente verdadero en materia de educación sexual. Y decimos especialmente verdadero porque la sexualidad, contra lo que parecen pretender las políticas públicas actuales, no es un fenómeno meramente biológico, ni una suerte de problema sanitario, ni un hecho sociológico moralmente neutro. <strong>La sexualidad humana pertenece al ámbito de lo más íntimo de la persona singular</strong>; se ordena según una inclinación que es racional (y no meramente animal); y es manifestativa de la unidad radical entre el cuerpo y el espíritu. Por esto, si en materia de educación sexual el estado no reconoce a los padres como primeros educadores; si, en consecuencia, se pierde de vista la singularidad del educando, de modo que se le mira como a un hombre masa (o, peor aún, como a un animal); y si, en definitiva, el estado vulnera el principio de subsidiariedad, autoerigiéndose en una especie de instructor sexual universal, entonces, lo que en realidad ha sucedido, no es que el estado se ocupe de la educación sexual de sus ciudadanos sino, más bien, que el estado ha destruido toda posibilidad real de una verdadera educación sexual (y, atendida la unidad radical de la educación humana, toda posibilidad real de educación a secas). Esto es, de hecho, lo que vemos con políticas tales como la imposición universal de planes y programas para una educación sexual concebida ideológicamente (piénsese, por ejemplo, en las JOCAS), o las campañas orientadas a la prevención de enfermedades de transmisión sexual (y su especial énfasis en una sexualidad <em>&#8220;libre&#8221;</em> –es decir, cuando me dé la gana y con quien me dé la gana– y <em>&#8220;responsable&#8221;</em> –es decir, con preservativo–), o los reglamentos sanitarios que desconocen la autoridad paterna en materia de sexualidad (como aquél que ordenaba el reparto de la píldora del día después a menores, sin el consentimiento de los padres).</p>
<p>Para entender el rol del estado en lo relativo a la educación sexual, habría que añadir mucho en aquellas materias específicamente referidas al orden de la sexualidad, pero nada de aquello alcanza su pleno sentido si no se tienen a la vista estos principios esenciales a la educación como un todo.</p>
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		<title>La explosión de la gran crisis cultural de Occidente</title>
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		<pubDate>Tue, 28 Oct 2008 23:38:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>paola</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Significado y consecuencias socio-culturales de Mayo de 1968]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/10/04-foto-1-autor-restan.jpg" alt="" width="200" height="295" />Benedicto XVI se ha referido recientemente a Mayo del 68 como una de las grandes rupturas históricas de nuestra época: <em>“fue el inicio o</em> –me atrevería a decir–<em> la explosión de la gran crisis cultural de Occidente. Había desaparecido la generación del período posterior a la guerra, una generación que después de todas las destrucciones y viendo el horror de la guerra, del combatirse unos a otros, y constatando el drama de las grandes ideologías que realmente habían llevado a la gente al abismo de la guerra, habían redescubierto las raíces cristianas de Europa y habían comenzado a reconstruirla con estas grandes inspiraciones. Al desaparecer esa generación, se veían también todos los fracasos, las lagunas de esa reconstrucción, la gran miseria que había en el mundo. Así comienza, explota la crisis de la cultura occidental: una revolución cultural que quiere cambiar todo radicalmente”.</em> Afirma: <em>“en dos mil años de cristianismo no hemos creado el mundo mejor. Por tanto, debemos volver a comenzar de cero, de un modo totalmente nuevo. El marxismo parece la receta científica para crear por fin el mundo nuevo”.</em></p>
<p>Pero el marxismo que tomaron como referencia los revolucionarios del 68 no era el marxismo clásico que había triunfado en el Este de Europa (aunque resulta repugnante el silencio de estos revolucionarios pequeño-burgueses sobre la barbarie de dichos regímenes) sino un marxismo que ha convergido con el existencialismo, que ha abandonado (o dejado en segundo plano) el objetivismo de las leyes históricas para preocuparse sobre todo de la suerte del individuo, de su liberación, de su felicidad.</p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/10/04-foto-2-crisis.jpg" alt="" width="200" height="304" />El Papa se ha referido a las lagunas de la reconstrucción de la posguerra: <em>“pienso que esas lagunas se resumen en una incapacidad de las formas e instituciones de la sociedad occidental para transmitir la verdad que las fundaba y sostenía. La prosperidad y el orden no son suficientes; toda tradición requiere, para mantenerse viva, mostrar la correspondencia de sus valores y certezas con el deseo y la esperanza de los hombres. Y para una parte importante de la juventud europea, eso dejó de ser claro en aquellos días, en parte por su ofuscación, en parte por la crisis interna de la propia civilización occidental. Quizás podemos reconocer en este momento el fracaso último del racionalismo, de los mitos de la política y de la ciencia como redentores del hombre”</em> (Spe Salvi). Los sesentayochinos vieron que el <em>“sistema”</em> no aseguraba la felicidad ni la justicia, por tanto era preciso demolerlo e intentar otra cosa completamente nueva.</p>
<p>Hubo en el 68 un impulso bueno que podemos rescatar, un ansia de autenticidad y una exigencia de verdad de buena parte de aquellos jóvenes, que por desgracia enseguida fue sofocada por los esquemas ideológicos y naufragó en el puro nihilismo, en la demolición de la tradición (cultura, familia, religión), y finalmente en la violencia, verbal y también material.</p>
<p><strong>El rechazo de la tradición y la muerte del padre</strong></p>
<p>Desde el primer momento, en el movimiento del 68 triunfa la utopía sobre la realidad. La utopía consiste en afirmar un bien último soñado (la imagen de la felicidad sin trabas, de la libertad como ausencia de vínculos) que debe imponerse por encima de todo. Por eso era imprescindible negar el dato previo, la tradición, la autoridad, el padre. El hombre debe poder inventarse a sí mismo, libre de condicionantes biológicos, culturales y morales. Cada uno sería como una hoja en blanco en la que debería dibujar su propio rostro. El psiquiatra Tony Anatrella, en su libro La diferencia prohibida (Encuentro, 2008) considera que en el 68 triunfa una revolución adolescente y lo explica del siguiente modo:</p>
<p><em>“El rechazo de la autoridad, de la transmisión, la negación del sentido de la ley, la afirmación de la subjetividad en sí misma contra la objetividad de la realidad, la no diferenciación sexual, la valoración del individuo contra todo lo institucional, el idealismo de la palabra (sería suficiente nombrar las cosas para que existan y la vida cambie) el desprecio de la filiación y de la herencia cultural y religiosa, la dificultad de comprometerse en el tiempo, la realidad puesta al servicio de los propios deseos, una sexualidad vuelta hacia sí misma, la desvalorización del padre&#8230; son las características de la adolescencia”</em>. Y concluye Anatrella:<em> “en el espacio de 40 años todas estas tendencias se han impuesto, han permeado las leyes y han contribuido a organizar la sociedad sobre la base de la confusión y de la inmadurez”.</em></p>
<p><strong>La dictadura de la instintividad</strong></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/10/04-foto-3-crisis.jpg" alt="" width="200" height="199" />La falsa idea de la libertad entendida como ausencia de vínculos y como pura autodeterminación del individuo, que no tiene por qué hacer referencia al dato previo de su tradición, de su cultura, ni siquiera de su configuración biológica, va unida en el imaginario del 68 a la exaltación de la instintividad. No se trata de la justa recuperación del papel central del deseo en la vida del hombre, en su educación y maduración, sino de la exaltación de la pulsión del instante como fuente de felicidad y camino de liberación. Al concebir el deseo como algo puramente subjetivo, desligado de la naturaleza del yo (porque el yo se reinventa continuamente), de su estructura dada, aquél se convierte en expresión de estados de ánimo, de sueños y proyectos enloquecidos.<em> “La imaginación al poder”</em>: pero esa imaginación no era ya la expresión potente y ordenada de un yo que se arriesga a buscar el significado de las cosas, que busca lealmente el cumplimiento de la esperanza de felicidad con la que ha nacido, sino que expresa el capricho de alguien desarraigado de sí mismo y de su contexto humano, que gira y gira en una borrachera que tarde o temprano se traduce en impresionante resaca.</p>
<p><strong>Negación y disolución de la familia</strong></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/10/04-foto-4-crisis.jpg" alt="" width="200" height="133" />La utopía sesentayochista prescribía una liberación radical de la tradición (y no olvidemos que en Europa la tradición se llama básicamente cristianismo), con un especial enfoque hacia el ámbito de las relaciones afectivas. Se acusaba con dureza a la tradición cristiana de formalismo y represión en el campo de la sexualidad, y de haber cristalizado un modelo de familia que asentaba el autoritarismo y la infelicidad. Liberados de antiguos tabúes y de normas caducas, hombres y mujeres podrían entregarse libremente al disfrute de una sexualidad desvinculada del compromiso familiar y darían paso a un mundo de relaciones basadas en la pura pulsión del deseo.</p>
<p>La figura del padre, la irreducible diferencia sexual, y el vínculo intrínseco entre sexualidad y procreación fueron las víctimas fundamentales de este proceso de demolición. El padre porque representaba el dato previo, la tradición y la autoridad que era preciso liquidar, al menos en su significado y valor. La diferencia sexual porque implicaba un dato antropológico al que someterse y demandaba una recíproca aceptación, un diálogo dramático con todas sus implicaciones. La relación entre sexualidad y procreación, porque aquella sólo podía entenderse como autodeterminación placentera, sin proyección de futuro, sin compromiso ni sacrificio. La ruptura de la paternidad, la diferencia sexual y la procreación abrían camino a la utopía de una afectividad liberada de cualquier vínculo o referencia.</p>
<p>Se trataba de un camino hacia la felicidad que en no demasiado tiempo se reveló incapaz de mantener sus doradas promesas. El resultado ha sido el egocentrismo, el narcisismo, la inestabilidad afectiva y, por ende, la violencia. El caso típico es el de Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, el modelo de pareja irresponsable fundado sobre el supuesto de que se puede cambiar de compañero con el acuerdo del otro, o se le puede engañar sin consecuencias. Como recuerda Tony Anatrella en su libro La diferencia prohibida, al final de su vida Simone de Beauvoir reconocía que <em>“había sido engañada”</em>.</p>
<p>Sin embargo, la potencia disolvente de esta mentalidad ha sido muy eficaz durante varias generaciones y ha plasmado todo un estilo de vida del que apenas se sabe cómo salir, aun cuando sus fallas sean ya una evidencia generalmente compartida.</p>
<p>El filósofo Alain Finkielkraut, uno de los más agudos críticos de aquella etapa, resume así la cuestión:<em> “se ha perdido, desdibujado, la figura del padre; no porque se dedique a cambiar pañales, sino porque la familia se ha convertido en un espacio de negociación perpetua, todo se desarrolla en un registro puramente sentimental, igualitario&#8230; la familia ha dejado de ser una institución para convertirse en una especie de asociación precaria”</em>.</p>
<p><strong>Derrota política y victoria cultural del 68</strong></p>
<p><img class="alignleft" style="float: left;" src="http://viva-chile.cl/site/wp-content/uploads/2008/10/04-foto-portada-crisis.jpg" alt="" width="200" height="194" />En Francia, donde prendió la mecha de la revolución del 68, el general De Gaulle consiguió derrotarla en toda regla. Y lo mismo sucedió en el resto de los países europeos (Italia, Alemania, etc.) en los que adquirió relevancia. Hablo de una derrota política (la izquierda no pudo capitalizar inmediatamente el éxito fugaz del proceso en las calles) pero sin embargo, la onda cultural del movimiento del 68 se ha mostrado mucho más eficaz y duradera en el plano ético-cultural y ha propiciado una transformación de gran calado cuyas dimensiones podemos reconocer hoy.</p>
<p>Podríamos decir que los hijos (o nietos) del 68 han conquistado progresivamente el poder intelectual y mediático, y en no poca medida también el político. El profesor Rémi Brague, historiador de La Sorbona, insiste sobre todo en el poder mediático, ese poder fantástico de hacer creer que el mundo es como uno se lo imagina: <em>“los del 68 han tomado la palabra como se toma La Bastilla, con la diferencia de que esta Bastilla la ocupan todavía y no tienen intención alguna de dejarse excluir”</em>.</p>
<p>Y el profesor Giulio Sapelli, de la Universidad de Milán, militante en el movimiento del 68, saca la siguiente conclusión: <em>“en el 68 se difundió un nihilismo de masas que todavía respiramos, es suficiente con mirar la relación padres</em>-hijos o la relación hombre-<em>mujer, fue una catástrofe de la que no hemos salido todavía”.</em></p>
<p><strong>El horizonte político-cultural de Zapatero, fruto del 68</strong></p>
<p>Todos conocemos la famosa frase de Zapatero: <em>“No es la verdad la que nos hace libres, sino la libertad la que nos hace verdaderos”.</em> Esta frase resume la orientación cultural de nuestro actual Gobierno: la acción política no debe tener una referencia antropológica y moral, no está vinculada a tradiciones filosóficas o espirituales, sino que es la expresión de la autodeterminación total: los deseos individuales se convierten en derechos, y el poder es la garantía de que eso se cumple. Es la política de <em>“extensión de los derechos”</em>, que Zapatero sitúa como la perla de su legislatura.</p>
<p>El ser humano y la vida social serían como una página en blanco, son susceptibles de reinventarse por completo en función de un consenso social que en la práctica es tremendamente moldeable por el poder (político, mediático y cultural). En el fondo es la victoria política de la corriente cultural del 68. Entonces fue derrotada políticamente, pero ha ido ganando palmo a palmo en el terreno de la cultura-mentalidad social. Es sintomática la admiración que el <em>“atrevimiento”</em> de Zapatero suscita en algunos intelectuales emblemáticos del progresismo. Paolo Flores d’Arcais lo demuestra durante su larga entrevista al presidente español en la revista Micromega. Es como si dijera:<em> “tú te has atrevido a llevar a cabo en la realidad lo que nosotros manteníamos como hipótesis intelectual”.</em></p>
<p></br></br><br />
<em><strong>Nota:</strong> Este artículo se publicó originalmente en <a href="http://www.paginasdigital.es">paginasdigital.es</a>.</em></p>
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