La pasión misionera de san Francisco Javier
Domingo Ibarra Infante | martes 21 de abril de 2026
El cristiano de hoy se enfrenta a un dilema fundamental: ceder a una sociedad que exige diluir la fe, o asumimos el llamado a evangelizar.
El cristiano de hoy se enfrenta a un dilema fundamental: ceder a una sociedad que exige diluir la fe, o asumimos el llamado a evangelizar.
Tenemos cuatro años durísimos por delante y, por el bien de Chile, no podemos fallar. No nos podemos dar el lujo de correr una suerte semejante al segundo gobierno del Presidente Piñera.
Tintoretto pintó otras últimas cenas, como son la de San Marcuola, San Trovaso, San Francisco Javier, San Simeone, San Polo y San Rocco.
El patriotismo chileno, vigorizado en el conflicto contra Bolivia y Perú, sería retratado por nuestra poetisa en “El patriotismo de nuestra hora”.
Los empresarios tenemos mucho por hacer en la formación valórica de nuestros trabajadores y sus hijos.
Para Guzmán, la subsidiariedad era, desde una noción antropológica cristiana, una forma de protección de la libertad frente al Estado.
Más allá del ruido de los movimientos relativistas, las bases espirituales nos inquietan el alma para no permanecer indiferentes y dedicar tiempo a la oración por Chile, sus autoridades y su pueblo.
Son pocos los pintores de la Edad Media o del Renacimiento que no se han tentado con esta conmovedora escena.
Los discursos del Presidente Kast sacarán de quicio, una y otra vez, a tres tipos de mentalidades, cuál más enrevesada.
Parte de las energías tendrán que ser invertidas para contener la hemorragia, ordenar, y sanear, proceso en el que nos vamos a encontrar con muchas más sorpresas.